¿Milanesas de no-pollo?

¿Milanesas de no-pollo?

Los escalopes de pollo vegano que nos comimos ayer … son de Next Level

Sí, nuevamente opinando sobre los productos de Next Level. En este caso, las milanesas de pollo o escalopines veganos.

Si te contábamos que las hamburguesas veganas de Next Level nos parecieron buenas, pero se quedan cortas en sabor, en este caso, diremos que los escalopines se llevan aplausos y felicitaciones por varios motivos que te contaremos a continuación.

Apariencia, Textura, Aroma, Precio, etc.

Este producto vegano de Next Level lo tiene todo. Es muy fácil de cocinar y su precio es asequible: € 2,99, y contiene 5 unidades. Es cierto que cada escalope es pequeño, por lo que al menos deberías contemplar 2 unidades por persona y aún así quizás te quedes con hambre, dependiendo del acompañamiento y de los hábitos de comida de cada persona.

Su apariencia es muy similar a la de las milanesas argentinas: por fuera están rebozados con pan rallado, y por dentro se ven muy igual a la pechuga de pollo animal. Son finitos así que son sencillas de cocinar. Puedes freírlas o también hornearlas. En nuestro caso, preferimos hacerlas sobre la sartén y su color es dorado como en la siguiente foto:



Su textura es muy similar a las milanesas de pechuga de pollo no veganas, es decir, si bien es un producto elaborado a base de arroz y proteína de trigo, la textura es firme , fibrosa y fácil de masticar. El rebozado contrasta muy bien con su interior. Si las haces fritas quedan también muy crujientes.

El aroma es lo único a mejorar de este producto (sí, siempre quejándonos!) puesto que no tiene un aroma a pollo definido. No es algo importante.

Producto certificado

Este producto tiene su certificación como puede verse en su envase: lleva la V-Label, que acredita que ha pasado los controles y protocolos para ser considerado “Producto Vegano” en la Unión Europea.

Como acostumbramos, dejamos a continuación la etiqueta con la información nutricional y de ingredientes:




Estos escalopes veganos los hemos preparado muy fácilmente, vuelta y vuelta a la sartén, con aceite de girasol previamente caliente, acompañándolos con un suave puré de patatas (de sobre!) y quedó así la obra maestra del veganismo: